sábado, noviembre 18, 2006

AIRES DE SANTO DOMINGO: bachata y merengue



Vámonos de visita a otro hermoso país caribeño, la República Dominicana. Allí tienen sus raíces los dos últimos bailes cuyos pasos básico tenéis más abajo. La bachata y el merengue llegaron desde República Dominicana gracias artistas que internacionalizaron su música autóctona e hicieron de la música folk del propio país un exponente latino que ha ido elevando a la máxima potencia la expansión de ritmo y los adeptos bailarines de ágiles pies que se mueven a su compás.
El vocablo bachata, en sus orígenes, se refería a un encuentro informal organizada espontáneamente en el jardín o patio situado en la parte de atrás de las viviendas. Hablamos de entornos principalmente rurales, que se pretaban a este tipo de reuniones amenizadas con comida, bebida y música. Actualmente, como ya sabemos, la palabra denomina un género musical centrado en la guitarra, de tema sentimental, percusión simple y lenguaje coloquial.
La bachata emerge alrededor de los años 60 y forma parte de una larga tradición latinoamericana de música de guitarra que incluye las rancheras mexicanas, el son cubano, la guaracha puertorriqueña y el vals colombiano. Es muy parecida al bolero, el género musical romántico más conocido y popular de Latinoamérica, aunque usualmente se interpreta a un tempo más rápido.
los conjuntos de bachata consisten típicamente de dos guitarras, el bongó, las maracas y la marimba dominicana. La música es predominantemente romántica, muy parecida al bolero, aunque influenciada por el merengue ha incorporado un ritmo más rápido utilizando la güira (otra versión del güiro puertorriqueño pero de metal), la tambora y las maracas para la percusión. El contenido temático de la bachata, aunque romántico, no expresa tanto el sentimiento exaltado del amor eterno (típico del bolero) como una serie de emociones negativas o amargas relacionadas con el amor como son: la deseperación, el desdén, la desilusión, y el sufrimiento que causa la traición.
Tanto los intérpretes de la bachata, como el público que la escuchaba, desde sus principios, han sido asociados con la clase baja de la sociedad dominicana o con los campesinos rurales que habían inmigrado a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida. Fue considerada poco refinada y hasta vulgar por la clase burguesa dominicana, que prefería el merengue orquestrado. Sin embargo, artistas como Juan Luis Guerra, como Rubén Blades, le dieron a esta música propia, de raíz popular y folklórica, una relevancia de porte mundial. Juan Luis Guerra estudió música en los Estados Unidos y, posteriormente, formó el cuarteto vocal llamado 440 cuyo gran éxito fue Burbujas de amor, un tipo de bachata gracias a la cual alcanzado un renombre internacional.
La palabra merengue hace alusión a un plato de comida, significa claras de huevo batidas con azúcar, con las que se prepara, en toda la región del Caribe, una especie de repostería blanca con tonos tostados en café, de forma elíptica, hueca y esponjosa por dentro y extremadamente dulce. No podemos precisar cómo este término llegó a aplicarse al género musical, pero podemos suponer que el ritmo exhuberante, meloso y circular de la pareja mulata que lo baila nos recuerda el sabor del dulce del merengue.
El merengue, como género musical criollo de la República Dominicana, es más antiguo que la bachata. Según los estudiosos, se desarrolló a mediados del siglo XVIII, como una variante criolla de un baile de salón conocido contradanza, originario de Cuba y traído de España.
La versión inicial del merengue adquirió sabor afro-caribeño, expresado en el ritmo y y la estructura de llamadas y respuestas dentro de las canciones. Para principios del siglo XX, el merengue se estandarizó con el establecimiento de los instrumentos. El conjunto estaba constituido por el acordeón, güira, tambora y marimba. Se tocaba en las fiestas de domingo y evolucionó hasta adquirir la estatura de un símbolo nacional, de manera que se abandonaron los bailes europeos, como el vals, que fueron sustituidos por el merengue como baile de salón.
Más adelante, debido a la influencia del jazz y de la salsa se añadieron la trompeta y el saxofón, muy populares en el merengue que se toca actualmente.
La mayoría de los merengues empiezan con una corta introducción o paseo al que le sigue un tipo de canción con un texto tópico, seguida por una sección de llamadas y respuestas, entre el coro y/o los instrumentos y el cantante principal conocida como jaleo. El baile es relativamente simple, pero muy rítmico y rápido. Los pasos consisten de un movimiento alternado del pie derecho y el izquierdo, marcado por el ritmo del tambor y el saxofón. En pareja, se puede bailar sueltos o agarrados.
Como artistas destacados, entre otros muchos, podríamos recordar al cantante neoyorkino, criado en Puerto Rico, Elvis Crespo. El disco que lo lanzó al estrellato y popularizó el merengue por todo el mundo fue el sonado y bailable Suavemente.
El merengue puede considerarse la contraparte principal de la bachata. Si el primero, interpretado generalmente en los clubes urbanos de la élite, iba orientado hacia la clase burguesa representada por los barrios ricos, el segundo pertenece al mundo de los arrabales, los sectores más pobres que rodean la ciudad de Santo Domingo, las calles de lodo, las montañas de basura y las casas de lata y cartón. A estos cinturones de miseria a las afueras de la ciudad, inmigraron campesinos desposeídos, trayendo con ellos sus canciones de amargura: songs of bitterness. Sonidos que expresaban sus frustraciones. Esta música, así como la salsa, el merengue, las rancheras y el son, se escuchaba en los espacios públicos informales, como los bares, claves para el intercambio de mercancía, cultura e información, frecuentado por un gran número de hombres, mujeres y niños varias veces al día. En este contexto, todos estos géneros musicales confluyeron para dar origen a la bachata.